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julian jimenez salvo en una noche a 20 presos amenazados
[escuchar] [en la radio] Era joven y socialista, pero desde su puesto de funcionario en una carcel una noche sacó a más de 20 presos de derechas, para evitar que un grupo descontrolado se los llevara sin juicio al día siguiente. Entre ellos estaba un cura que luego llegó a ser obispo. Su yerno Arturo cuenta los detalles.
El padre de Julian, director de la carcel, supo que a la mañana siguiente habría un asalto de la carcel para llevarse a destacados presos del bando nacional. Se lo dijo a su hijo y éste, de madrugada y ayudado por alguien apodado el "Cojo comunista" sacó a los presos amenazados. Los camuflaron como pudieron y les llevaron hasta sus respectivos domicilios para que sus familias les escondieran... En total salvaron a más de 20 personas.
"Entre los detenidos habia un cura, Rafael, y a pesar de que mi suegro era agnostico, se encargó personalmente mientras estuvo en la carcel, de ir a buscar las hostias a la Iglesia para que este hombre pudiera celebrar la misa con los católicos retenidos", recuerda Arturo. Al acabar la guerra, Julian Jimenez siguió ayudando. Se dedicó a llevar medicinas a los guerrilleros heridos en el monte. Pero le descubrieron y fue condenado a muerte. Sin embargo en el juicio, este cura al que Julian había ayudado envió a un jurista de su propia familia para defenderle y salvarle la vida. Y lo logró.
Con el tiempo y la transición, Julian se convirtió en alcalde socialista y Rafael en obispo. Ninguno lo habría logrado sin el otro. Todavía hoy, cuando Ana, la hija de Julian, y su marido Arturo se cruzan con algun descendiente de aquellos presos que sacó de madrugada de la cárcel... se lo agradecen con lágrimas en los ojos.
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